LEXI – LA I.A. MÁS SINCERA Y BRUTAL

¿Qué es la ética de la I.A.?


En un contexto donde la inteligencia artificial (I.A.) está revolucionando la manera de vivir, trabajar y interactuar, es fundamental contar con una brújula ética para guiar su desarrollo y aplicación. Esta tecnología, capaz de transformar nuestra realidad a un ritmo sin precedentes desde la imprenta hace más de seis siglos, presenta grandes beneficios en diversos campos.

Sin embargo, la falta de barreras éticas corre el riesgo de reproducir las desigualdades del mundo real, alimentar divisiones sociales y amenazar los derechos humanos fundamentales. Es imperativo que las iniciativas de I.A. se construyan con una sólida base ética para asegurar un futuro donde esta tecnología contribuya al bien común.

(Así la podemos probar en nuestra computadora de forma local)

¿Qué necesitamos para hacerlo funcionar en nuestra PC?

Esto ya lo vimos en informes anteriores pero (volvemos a repetirlo), lo primero que necesitamos es una placa de video potente del tipo RTX, luego descargar el programa OLLAMA (el proyecto de código abierto que nos está solucionando la vida en el uso de modelos I.A.), ¡Y ya está actualizado para ejecutar LEXI!

Funciona en macOS, GNU-Linux, y Windows, además está diseñado de una forma totalmente personalizable, extensible y permite trabajar de forma privada y totalmente gratuita.

Instalación


La instalación de OLLAMA en Windows es bien sencilla (solo tenemos que darle a continuar a su instalador), ahora su ejecución será desde la línea de comandos (también sencilla pero quizás algo extraño para los que no estén acostumbrados), para hacerlo seguimos los siguientes pasos:

1 – Escribimos “cmd” y ejecutamos:

2 – Ya en la terminal le pedimos a OLLAMA hacer uso de modelo taozhiyuai/llama-3-8b-lexi-uncensored:v1_q5_k_mgemma2, y lo hacemos con el siguiente comando:

ollama run taozhiyuai/llama-3-8b-lexi-uncensored:v1_q5_k_mollama run gemma2

OLLAMA descargara automáticamente el modelo requerido.

Una vez instalado quedará a la espera de nuestras instrucciones.


ALGUNOS EJEMPLOS 🙂


Lo normal en LLAMA3.1 es que se niegue a responder sobre temas poco éticos.

En este ejemplo le pedimos que nos ayude a construir una bomba y se niega rotundamente.

LEXI también se niega, pero solo para ver si recapacitamos.

Finalmente responde cuando le insistimos…

La I.A. no debería ayudar a que dañemos a otra persona.

LEXI te contesta como un amigo, te da información, pero te dice que no lo hagas.

… le pedimos ayuda para acabar con toda la humanidad?

¡Tampoco es para tanto!

Sarah Connor (1965) el personaje ficticio interpretado por Linda Hamilton (heroína en las primeras dos películas de Terminator y posteriormente en Terminator Dark Fate), seguramente no estaría de acuerdo con nuestro experimento, pero lo cierto es que una I.A. un poco más atrevida es más personalizable, puede dar opiniones médicas, o jugársela opinando sobre cosas en donde realmente toma una postura que de otra forma no lo haría.

Resumiendo, aunque la puedan usar para cosas malas, también tiene una sinceridad que se valora a la hora de pedirle cosas buenas.

¡La culpa es tuya si hace algo malo!

Responsabilidad corporativa: Las empresas líderes en I.A., por su propia experiencia con los resultados negativos de la I.A., están comprometiendo con estándares éticos más estrictos.

Calidad de datos: Los resultados injustos de la I.A. se deben principalmente a la falta de un diseño de investigación inicial robusto y a conjuntos de datos sesgados.

Falta de regulación: Las nuevas directrices éticas de la comunidad científica de I.A. son clave para abordar este desafío.

La falta de diligencia en materia ética puede generar sanciones costosas, tanto a nivel reputacional como legal. Con el tiempo, esperamos que las compañías se adapten mejor a las directrices éticas, y así puedan seguir avanzando en la I.A. sin comprometer los derechos humanos y las libertades civiles.



Conclusiones

La promesa de la I.A. es innegable, pero también la responsabilidad de asegurar que sus avances contribuyan al bienestar de la humanidad. El futuro no está escrito, depende de las decisiones que tomemos hoy. ¿Cómo equilibrar el potencial de la I.A. con los principios éticos que nos guían? La tecnología avanza a pasos agigantados, pero no
podemos dejar de cuestionar su impacto en nuestra sociedad y en nuestros valores. La ética de la I.A. no es una cuestión menor, es un desafío urgente para construir un futuro donde esta tecnología sea realmente beneficiosa para todos.

Un diálogo honesto y proactivo es el primer paso para garantizar que la IA construya un futuro más justo y equitativo.


FIN DEL INFORME



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